Pascal se sentó en el sofá y se recostó hacia atrás, evaluando a Francine con una expresión que mezclaba curiosidad y cálculo.
Luego, con un gesto casi imperceptible, hizo una señal para que las personas que aún circulaban por el lounge se retiraran.
El movimiento cesó en segundos, y pronto solo quedaron los tres: Pascal, Dorian y Francine, rodeados por un silencio que parecía pesar más que la conversación misma.
Él rompió la quietud con su voz grave:
—Dime, ¿fue tu agencia la que sugirió que t