La puerta del despacho de Denise se abrió de golpe, haciendo que la gobernanta levantara la vista con calma, sin el menor sobresalto.
—Quiero el expediente de admisión de Francine. Con foto. Ahora. —Su voz era firme, cortante.
Ella cruzó los brazos despacio.
—Así que ya lo descubriste…
—¿Por qué lo escondiste de mí? —avanzó hacia el escritorio y golpeó la mesa con fuerza—. ¡Lo sabías todo este tiempo!
—Y tú parecías tan empeñado en descubrirlo… pensé que sería divertido verte intentarlo un poco