124. Lobo mentiroso
Nicklaus
La noche es densa y fría, el viento corta mi piel como cuchillas mientras avanzamos a través del bosque.
El auto dejó de funcionar en medio del camino, simplemente se apagó y se negó a volver a funcionar, nadie me quita de la cabeza que todo es parte de la magia extraña que usaban los encapuchados.
Desde entonces Blake y yo hemos caminado sin descanso llevando a cuestas al niño que rescatamos. Está débil, pero su respiración es estable, lo que me da algo de tranquilidad.
Aun así, la i