Punto de vista de Sienna
Me cubrí el rostro con las manos al escucharlo, me sentía la peor basura, no podía creerlo. No me entraba en la cabeza que Aidan, un hombre tan frío y calculador en los negocios, estuviera dispuesto a ser el padre de Leo, estaba aceptando la responsabilidad de un niño que creía hijo de otro hombre.
No podía parar de llorar, y los sollozos me impedían hablar, me estaba atormentando la culpa, sin duda el maldito destino me estaba castigando o era alguna especie de karma i