Punto de vista de Aidan
A las cuatro de la mañana me desperté, la habitación del hotel seguía a oscuras, me senté en el borde de la cama y me pasé las manos por la cara. Sun se despertó en ese momento.
—Levántate, tenemos que irnos —le dije, me levanté y me dirigí hacia el baño.
Sun no me miró, se levantó sin decir nada, en cuanto salí ella tomó su ropa y entró para bañarse.
—Mi vestido está roto de la espalda —dijo en cuanto salió.
Agarré mi saco del suelo, y se lo di.
—Úsalo —dije, dirigiénd