Punto de vista de Sienna
Después de que mi querido jefe me llamara para hablar sobre que enviaría al abogado, me sentí furiosa, ni siquiera me había dado tiempo de contestarle.
—¿Qué no quiere retrasos? ¡Vaya descarado! —exclamé.
Al escucharme, Maya se acercó de inmediato.
—Cálmate, Sienna—dijo— cuéntame qué te dijo exactamente.
—Que el abogado viene en camino con los papeles, habla como si fuera mi dueño y ni siquiera he firmado nada todavía —gruñí, cruzándome de brazos— todo esto del matrimon