Punto de vista de Aidan
Apreté el teléfono fuertemente después de colgar, me sentía furioso, y no era por celos, esa mujer tenía que entender que ahora debía respetar estrictamente lo estipulado en el contrato.
La había presentado ante la prensa internacional como mi prometida y poco tiempo después ya estaba coqueteando en el parque con otro hombre a la vista de todos. Si no fuera porque la mandé a vigilar, ni siquiera me hubiera enterado, nadie se burlaba de un Volkov, y mucho menos una emple