Narrado por Liam Donovan
Había pasado por muchas guardias en mi vida, pero las últimas doce horas en el hospital de Salerno habían sido el despliegue más intenso de mi carrera. Mia había luchado como la guerrera que es, y finalmente, el silencio de la madrugada se había roto con el llanto de un nuevo Donovan-Blackwood.
Caminaba por el pasillo de la clínica privada llevando a Emma en brazos. Mi hija, que ya caminaba (o más bien corría con una puntería cuestionable hacia cualquier objeto rompible