Narrado por Liam Donovan
Cumplir treinta y un años en la milicia significaba, por lo general, un trago de whisky barato en una tienda de campaña y una palmada en la espalda. Cumplir treinta y un años en la Villa Donovan-Blackwood era, técnicamente, un ejercicio de supervivencia de alta intensidad.
—¡Emma! ¡Negativo! ¡Esa es la maceta de la tía Chloe! —grité, mientras derrapaba por el pasillo de mármol.
Emma, a sus tres años, era el ejemplo perfecto de por qué no debes juzgar un libro por su por