Narrado por Liam Donovan
Cerré la puerta de la suite de Mia en St. Jude con una sensación de vacío que ningún entrenamiento táctico me había preparado para soportar. Caminé por los pasillos de la clínica con los hombros hundidos, sintiendo el peso de mis heridas físicas, pero sobre todo, el peso de ese "embargo" emocional que ella acababa de decretar. Un abrazo. Eso era todo lo que me había llevado. Un abrazo largo, cálido y dolorosamente casto