Narrado por Mia Blackwood
El techo de mi habitación en la mansión se sentía más bajo que de costumbre, como si el mármol y las vigas de madera se estuvieran cerrando sobre mí. Estar de vuelta debería haber sido un alivio, un regreso al lujo y a mi santuario, pero cada rincón de este lugar parecía estar juzgándome.
Liam me había cargado escaleras arriba como si fuera un fardo de paja, ignorando mis gritos y mis burlas con esa paciencia marcial que me sacaba de quicio. Cada vez que sus brazos me