Daniela.
—Lo prometo, no creo poder escapar de ti, te deseo más que el helado de chocolate, te deseo más que todo—. Digo pérdida en el deseo.
—No te vuelvo hacer mía porque tengo que trabajar—. Me vuelve a besar, de manera arrasadora.
Sale de mi y me coloca en el piso, mi cuerpo tiembla aún, me ayuda llevándome al váter, me siento, observó como se limpia.
—Mañana iremos al doctor para que te revise—. Hago una mueca.
—No puedo ir al mío tengo más confianza con él—. Me mira de manera aterradora,