—Amor lo siento—. Esto de hablar a coro se ha hecho costumbre.
Regresamos a casa la ayudamos a subir a la habitación.
Tres meses después.
Ya son siete meses de embarazo en los cuales la hemos pasado en el mismo carrusel debido a las emociones de Daniela y no lo reprochó es más me gusta sus cambios de humor.
La escucho gimiendo me acerco a ella y acarició su espalda. —Amor que te sucede—. Me mira sus ojos están llorosos. —Amor te sientes mal—. Mi corazón late desenfrenado estoy asustado.
—Si, ya