Me remuevo en la cama y a cada lado hay dos montañas, abro mis ojos y recuerdo todo lo que pasó anoche, y como me descontrole completamente.
Ahora mi vida está enlazada a esos dos y ellos a mí, ahora sí no hay nada ni nadie que rompa nuestro vínculo.
—Buenos días mi amada—.
—Buenos días amor mío—.
—Buenos días mi luna—.
—Buenos días mi amor—. Depósito un beso en cada uno, como ellos depositan un beso en mí.
—¿Cómo te sientes amor? —. Los miro a ambos y sonrió.
—Me siento bien creó—.
—Eso me rec