Me siento en la cama y suspiro, como fue que llegue a esto, yo que le he huido a este tipo de relaciones tóxicas y ahora estoy con uno que es más toxico que el derrame de petróleo en el mar.
—¿Que voy hacer?, Tengo que huir de sus garras—. Y hoy no será, me duele demasiado el cuerpo y no solo de la inyectable si no del salvaje de Kyril Hegel.
Me acuesto en la cama y quedó dormida….
Siento como unas manos recorren mi cuerpo, su tacto es frío, abro mis ojos, sus ojos inyectados de sangre me obser