Maldito desde este momento a todos los creadores del sushi ¡¿En que estaba pensando?! Me aferro con fuerza a los bordes del baño mientras una nueva arcada me sacude. Dios que asco… creo voy a morir en medio de este mar de vomito.
—¿Alina?
—¡No entres! —grito antes de volver a devolver todo lo que he comido, Dios como quiero llorar en este momento. Sentí como alguien o más bien Viktor recogía mi cabello para evitar que lo manche—. Te dije que no entraras —susurró desganada, le tiro a la palanca