Me he encontrado con la señorita Daimaris y a sus doncellas y ellas me tratan de evitar, pese a que me saludan de forma cordial y amable cuando me ven, la señorita Silva me trata como siempre, aunque ahora no para de recalcarme que tengo que ser una buena esposa para su Alfa y que debo darle hijos fuertes y sanos, que también debo aprender más sobre su cultura.
Mientras estoy tomando mis lecciones de lectura, una sirvienta llega y me entrega una carta, que no dice quién me la envía, solo que se