—¿Ya saben cómo abrirla o solo me hicieron perder mi tiempo? Tengo cosas más importantes que hacer que mirar una puerta cerrada a cal y canto— Su voz es áspera y carente de vida, pero al mismo tiempo me resulta bastante familiar.
—No, señor... pero tenemos entendido que usted conoce la lengua de los licántropos y quizás... usted entienda lo que dice aquí.
El hombre emite un ligero gruñido, parece ser que no le gusta que le recuerden eso, pero al final se termina acercando a la puerta y empiez