~Alana~
Allí está él, sentado en ese sillón como si nada, como si fuera normal para él llegar y luego irse mucho antes del amanecer.
Estaba que explotaba de rabia, de toda la ira que había acumulado cada día desde que vino solo a tocarme y luego marcharse.
Quería gritarle, golpearlo si acaso podía, pero todas mis defensas comenzaron a desmoronarse al oler el fuerte olor a sangre.
Todo mi cuerpo me gritaba que corriera hacia él y mi parte en negación se negaba a querer preocuparse.
Solté un larg