—Estoy haciendo popo en el baño.
Teresa se quedó sin palabras al instante.
Lorena ¿Cómo podía ser tan vulgar! ¡Qué grosera!
Lorena la rodeó y se alejó.
Teresa miró la puerta del baño de mujeres, apretó los dientes y cerró el puño con fuerza.
En un sofá cerca de la fiesta, un grupo de mujeres ricas sostenía copas de vino y comían pastel mientras charlaban.
Cuando vieron que Teresa se iba, levantaron la voz y comenzaron a chismosear.
—María, déjame decirte, César está completamente obsesionado con