La película se terminó y los dos salieron del cine junto con la gente.
—Ya se acabó la película, ya puedes devolverme mi celular —dijo Perla, extendiendo la mano.
César miró su mano blanca y delicada, y la agarró con fuerza.
—El festival de arte dura unos tres días, después te vas, ¿no? Vamos a comprarle algo a tu hija, quiero darle un regalo.
No quería que se fuera todavía. Quería más tiempo con ella.
Perla quitó la mano y la escondió detrás de su espalda.
—Ella no necesita nada. No hay por qué