—"Mejor no nos sigas acompañando, no vaya a ser que el abuelo Rowan termine muriéndose del coraje", pensó Ricardo, pero no se atrevió a decirlo en voz alta.
La situación de la familia Balan era complicada, algo que los de afuera nunca entenderían. Y aunque César y él se llevaban bien, Ricardo conocía mejor que nadie cómo eran las cosas.
No era César lo que realmente le preocupaba. Lo que le inquietaba era la familia de Flavio.
El ambiente estaba tenso. Nadie decía nada hasta que César, sin más,