Perla escuchó lo que dijo Orión y soltó un suspiro. Menos mal que su tío César aún tenía la oportunidad de una entrevista.
—Álvaro, ¡no vuelvas a asustar a los niños con esas cosas! —le dijo Perla, acariciando la cabeza de Andi. Ella no iba a casarse ni a buscarle un "nuevo papá" a Orión y Andi.
Álvaro hizo pucheros.
—¡Lo sé, hermana! —respondió.
Orión interrumpió el ambiente tenso.
—¿A qué hora sale tío William del trabajo? ¿Vamos a salir a cenar esta noche?
—¡Sí, sí! Vamos al resta