Rajiv también tenía su propia oficina en la empresa, igual que Clara. Una estaba a la izquierda y otra a la derecha de César. Mientras César trabajaba, Rajiv descansaba en su oficina.
Sin decir nada, Rajiv agarró las llaves del carro y lo siguió.
En Ricuras. Los tres terminaron de almorzar, y Andi quería volver al parque de diversiones. Perla, pensando en el encuentro reciente con César, tenía miedo de volver a encontrárselo. Buscó una excusa:
—Andi, el sol de la tarde está muy fuerte. Mir