Buscó durante un día, dos, tres… hasta que pasaron siete días.
El gobierno local publicó la lista de víctimas, y el nombre de Lorena estaba claramente en ella.
No, Lorena no puede estar muerta. Ella es tan inteligente, ¿no estaba siempre buscando la manera de escapar de sí misma?
Seguro que, aprovechando que él regresaba al país, encontraría la forma de escapar del hotel, de él. ¡Ella no puede morir!
¿Cómo podría morir?
Con su gran mano, agarró la lista, la apretó y la arrugó. Parecía