Aeropuerto.
Celeste tomó las manos de Lorena y Marina, las unió y, con tono serio, dijo:
—Marina, cuida bien de Lorena.
Marina asintió con fuerza,
—Tranquila, mamá, eso voy a hacer.
Lorena se quedó sorprendida y confundida, pero no tuvo oportunidad de preguntar a Marina hasta que Celeste y Álvaro subieron al avión.
Marina movió la mano y dijo:
—No preguntes, si preguntas es porque es destino, mi mamá cree que tenemos una conexión.
Al mediodía, fueron con Marina a una pequeña tienda en Plaza Uni.