El médico explicó que la quemadura era bastante grave y que, cuando se curara, probablemente quedaría una cicatriz. Sin embargo, mencionó que se podía realizar una cirugía reconstructiva.
—Muchas gracias, doctor —dijo Lorena.
Lorena quería regresar a casa, pero César y Marina no estaban dispuestos a dejarla ir. Insistieron en que se quedara en el hospital para que alguien estuviera pendiente de ella toda la noche. Lorena no pudo convencerlos, así que se quedó.
Pero, por la noche, César y Marina