A Lorena le estaba encantando el ambiente, a decir la verdad parecían una verdadera familia.
Hasta que César la llamó:
—¿Dónde estás? Voy a buscarte ahora mismo.
Solo entonces, Lorena se despidió de ellos y se marchó. Cuando la vio irse, Álvaro mostró una obvia tristeza.
El lujoso auto negro se detuvo frente a la entrada del hospital. Rajiv bajó del auto y le abrió la puerta de atrás. Lorena subió al auto y se acomodó en el asiento.
La voz cortante de César llegó desde su lado:
—¿No que ibas a u