Retorcido.
Gia.
Toda la tristeza que he estado sintiendo desaparece al ver el segundo mensaje de este número desconocido.
Tengo registrado el número del abogado de Lev, del ex manager, de todas las personas que deben tener mi número, a excepción del señor Orlov.
El peso de la pregunta se asienta en mi estómago, y aunque él me dijo que no tendríamos contacto por teléfono.
¿Qué otra persona podría escribirme?
Demonios. Sí es él, debe estar molesto por no responderle anoche, ¡pero es que no sabía que era él!