La noche caía como un manto de terciopelo negro en alguna parte de Sicilia. El cielo estaba cubierto de nubes densas, y la luna se ocultaba tras ellas como si tuviera miedo de presenciar lo que estaba por ocurrir.
Rebeca observaba las fotos del beso, tomadas por un cómplice antes de morir. El corazón le golpeaba el pecho con furia, como un tambor desbocado. Encendió un cigarrillo con manos temblorosas por la ira. Tomó una de las fotos y hundió el cigarrillo encendido justo sobre el rostro d