NOTICIA INESPERADA.
El aire estaba denso y cargado de pólvora. El eco de los disparos retumbaba en la distancia, mezclándose con los gritos de órdenes y el crujir de la grava bajo los pies apresurados. La noche había caído, y la temperatura fresca contrastaba con el calor del combate.
Cuando Francesco vio a Carter sostener a Isabella en el suelo, su corazón se aceleró y sintió una opresión en el pecho. Corrió hacia ellos, gritando a sus compañeros a su alrededor.
— ¡Arthur, Jhon, dense prisa, traigan el auto! —gri