El aire frío de la tarde envolvía a Francesco mientras permanecía inmóvil junto al auto, Su peor temor se había materializado: Isabella sabía de su reunión con Elena. Las preguntas se agolpaban en su mente como un torrente incontenible. ¿Por qué no me enfrentó antes? Pensó mientras apretaba los puños, tratando de encontrar algún consuelo en la presión de su propia fuerza. ¿Es tan importante Strauss para ella que puede ignorar esto?
El sonido del viento acariciaba las hojas de los árboles cercano