LA LLEGADA DE MALÓN
El eco de las sirenas de la policía rompía el silencio de la noche, mientras el aire frío del amanecer envolvía el castillo en ruinas. El cielo aún oscuro comenzaba a teñirse de un pálido azul, y el sonido de los neumáticos de los vehículos policiales rasgaba la calma, llenando el ambiente de tensión. Las luces parpadeantes teñían la fachada de piedra con destellos rojos y azules, proyectando sombras alargadas sobre el terreno. El detective Malón, con su chaqueta levantada para protegerse del vi