A pesar de que la fiesta estaba en pleno apogeo y la música suave llenaba el aire, era imposible opacar el murmullo de los presentes ante la abrupta llegada de Elena, Dimitri y Rebeca.
Francesco e Isabella se detuvieron en seco al ver a Elena. Con su presencia imponente y mirada desafiante, parecía disfrutar de la sorpresa y el desconcierto que causaba. Alessa, por otro lado, se quedó boquiabierta al ver a Rebeca, sintiendo una oleada de emociones contradictorias. Sin embargo, debía hacer frent