El aire de la tarde era fresco, acariciaba suavemente las hojas de los árboles trayendo consigo el susurro distante del mar. La temperatura, agradable y templada, ofrecía un respiro tras el calor del día. En la mansión Moretti, los preparativos para la celebración del embarazo de Isabella continuaban a toda marcha. Los sonidos de los trabajadores montando carpas y luces colgantes se mezclaban con la melodía lejana de un violín afinándose, prometiendo una velada mágica.
En el interior de la mans