El sol aún no había salido completamente cuando la familia Rossi Moretti comenzó a prepararse para el gran día. La mansión estaba en completo movimiento, con el personal organizando cada detalle y los familiares vistiéndose para el bautizo de Marcos. Isabella, con su elegante vestido en tonos crema, sostenía a su hijo en brazos mientras Francesco ajustaba su corbata frente al espejo.
—Te ves hermosa —dijo él, acercándose y besando suavemente su mejilla.
Isabella sonrió y miró a su pequeño. —Hoy