Luciana había aprendido a desconfiar del silencio. En su mundo, los vacíos estaban llenos de mensajes cifrados, y los nombres que nadie mencionaba solían ser los más peligrosos. Desde la reunión con Camila y la propuesta envenenada que había recibido, su instinto no la dejaba en paz. Sabía que había piezas que aún no encajaban.
Y una de esas piezas era Julián Vega.
Durante meses, había sido parte de la investigación en las sombras. Discreto, eficaz, conectado. Pero algo en él había empezado a i