El silencio en la casa de Marco era abrumador. Luciana estaba en la sala de estar, repasando en su mente todo lo que había aprendido sobre Isabella.
Nunca la había conocido en persona. Hasta hace unas semanas, su existencia era solo una sombra en la vida de Alexander, una historia sin final, una cicatriz abierta en su pasado. Ahora, su desaparición era el eje de todo lo que estaban haciendo.
Se frotó las sienes con los dedos, sintiendo la presión del estrés en su cabeza. Todo esto era más grand