El ultimátum no llegó con amenazas.
Llegó con una fecha.
Tres días.
Eso fue todo lo que el comité necesitó para convertir una situación inestable en algo irreversible. No hubo dramatismo en el comunicado, ni lenguaje alarmista que indicara urgencia emocional. Al contrario, la redacción fue fría, precisa, casi clínica.
Evaluación final de la estructura del proyecto.
Resolución definitiva.
Tres días.
Elena leyó el documento sin moverse, pero esta vez no fue la información lo que la afectó.
Fue el