La sala de reuniones quedó en silencio mucho después de que los demás se retiraran, como si las palabras que se habían dicho aún flotaran en el aire, negándose a desaparecer del todo. Elena Cruz permaneció unos segundos más en su lugar, organizando los documentos con una calma que no sentía realmente, pero que había aprendido a sostener incluso cuando todo dentro de ella estaba en movimiento. No era la primera vez que enfrentaba presión, pero sí era la primera vez que esa presión tenía un matiz