Coby y Nita caminaron en silencio por el pasillo. Al llegar a la puerta de la habitación, se miraron y asintieron mutuamente. Estaba decidido: enfrentarían a la familia. Coby colocó la tarjeta en el lector y entró. La abuela Nora los miró detenidamente.
-Estaba por ir a llamarlos. El desayuno está listo… Nita, tu madre anoche se durmió al ver que no llegabas. La pobre estaba cansada y exhausta-.
-Lo lamento, me entretuve un poco en la piscina y me dormí tarde-. Respondió Nita.
-El clima anoche