Francis recibía de manos de Alan un hermoso ramo de rosas.
-Alan, que hermoso arreglo-.
-Sabía que te gustaría mama, huele exquisito-.
Francis miró en dirección al comedor apuntando a la nana Emi quien se había lucido preparando varios platillos.
-Señora Minie es un gusto verla, me alegra que nos acompañe, hace tiempo que no viene por casa, debería visitarme más a menudo-.
-Señora, muchas gracias por la invitación, vendré más a menudo a visitarle-.
-Señora Minie, me encantaría tanto que usted f