Mundo de ficçãoIniciar sessãoCrisis y Control
El reloj en la pared marcaba cada segundo con una lentitud insoportable. Las cuatrocientas cinco millas a Inglaterra nunca le parecieron tan largas a Alexander.
Después de aterrizar, la prisa no cesó. Helena fue ingresada de inmediato al hospital privado donde Alexander pagaba cifras exorbitantes para que sus hombres recibieran la mejor atención. Pero en ese momento, no le importaba el dinero ni los protocolos. Solo importab







