Emífero
Edward se quedó sin palabras cuando escuchó aquella pregunta. Durante un momento, el mundo pareció detenerse, y un silencio pesado se instaló entre ellos. Recordó la primera vez que había visto a Grace en aquel vagón: sus ojos luchando por no cerrarse, intentando mantenerse alerta a pesar del agotamiento. Recordó su palidez, la delgadez de su cuerpo, y cómo, incluso entonces, había sentido algo que no podía explicar. ¿Había sido la idea de una garantía solo un pretexto para acercarse a ella, par