Vladimir Sokolov
Estoy justamente frente a Brown, uno de mis hombres me está apuntando con un francotirador, pero hasta que no dé mi orden, él no podrá apretar el gatillo. Recibir la llamada de Sarah suplicándome, me estremeció el cuerpo entero.
—Señor, se está yendo. ¿Qué hago? — me preguntó.
—Que se vaya. — todos me observaron sorprendidos, incluso mi hermano. —Ya tendremos otra oportunidad.
Se que están en shock, siempre quise matarlo, deshacerme de él. Ellos sabí