Nos miramos por un momento, y había algo en el aire entre nosotros que no era solo profesional. Era el cansancio compartido de dos personas que trabajaban demasiado, que esperaban demasiado de sí mismas, que no sabían cómo parar incluso cuando deberían.
—¿Por qué sigues aquí realmente? —pregunté—. No es por el análisis de riesgo.
Ethan tomó un sorbo de su café, considerando la pregunta.
—Porque si me voy a casa, estaré solo en un apartamento vacío sin nada que hacer excepto pensar. Y hoy no qui