POV DE DANTE
Sophía salió de la habitación como un huracán, dejando tras de sí un vacío insoportable. Me quedé allí, sentado en la cama, con los labios aún ardientes del beso que acabábamos de compartir. Mi mente era un caos. Por más que intentara justificarlo, no había vuelta atrás: esa mujer me estaba consumiendo lentamente
No entendía lo que me pasaba. Había querido provocarla, empujarla al límite, pero al final terminé atrapado en mi propio juego. Ver su furia, esa chispa en sus ojos cuan