La lluvia golpeaba con fuerza los cristales del pequeño café en una esquina discreta de la ciudad, un lugar lo suficientemente apartado como para que ningún empleado de FV's Industries pudiera divisarlas. Juliana esperaba sentada en la mesa del fondo, tamborileando los dedos sobre la superficie de madera con una ansiedad que ya no podía disimular. Apenas vio entrar a Maryorie con una tableta corporativa y una carpeta bajo el brazo, sintió que el aire le regresaba al cuerpo.
Maryorie se sentó en