Elise
Alistair seguía lleno de tristeza por lo ocurrido el día anterior, pero por lo menos ya se mostraba más dispuesto a comer y me regaló algunas de sus hermosas sonrisas. Trataba de mantenerme tranquila ante él, pero en ocasiones me desesperaba y tenía que encerrarme en el baño a llorar y tener ataques de pánico al pensar en mis padres.
¿Ellos estarían muertos?
—Eres lo peor que me pasó en la vida, Andrei Sangster —declaré, mirando mi reflejo—. Juro que acabaré contigo cuando tenga el pod