Elise
Años antes
Mi despertar no fue como habría querido. No desperté en el taxi, ni en casa siendo atendida por mis padres, ni en ninguna situación que se acercara a la normalidad. En cambio, me encontré en una cama, en una habitación muy oscura, sin entender nada de lo que pasaba ni por qué estaba amarrada de las extremidades.
Lo más espantoso fue darme cuenta de que tenía que hacer mis necesidades en un pañal y que una mujer venía a limpiarme cuando eso sucedía. Por suerte, pronto entendí que